jueves, 8 de octubre de 2026

Cómo identificar fuentes digitales de calidad en internet y adaptar las plataformas digitales a nuestras necesidades informativas... para periodistas y creadores de contenidos

Cómo identificar fuentes de calidad en internet y adaptar las plataformas digitales a nuestras necesidades informativas

7 octubre, 2026 por Lluís Codina

Componentes de calidad de una fuente de información de internet

Una de las responsabilidades de los profesionales de la información y la comunicación (periodistas, curadores de contenidos, documentalistas, etc.) es saber identificar fuentes informativas de calidad en el vasto y complejo ecosistema de internet.

Otra responsabilidad, consecuente con la primera, es saber configurar estas fuentes (cuando adoptan la forma de plataformas digitales) a los intereses informativos de cada profesional. Cosa que, de paso, evita que nos expongamos a la desinformación.

Son dos dimensiones de la curación de contenidos que los mencionados profesionales deben conocer como parte de su formación.

Pero la visión anterior es demasiado redonda para funcionar como (toda) la verdad. Lo más cierto es que, de estas responsabilidades no se libera en realidad casi ningún tipo de profesional si, como parte de su trabajo, tiene que utilizar y consultar fuentes de información.

Vamos más lejos: esta responsabilidad alcanza también a cualquier ciudadano que, honestamente y con buena voluntad (Kant) quiera participar e influir en la vida pública mediante opiniones informadas.

Lo único que cambia es la fuerza de la responsabilidad: imprescindible en algunas profesiones (de nuevo, periodistas, documentalistas, etc.), muy importante en casi cualquier profesión y una cuestión moral de autoexigencia en el caso de los ciudadanos en general.

Tras este preámbulo, vamos a la cuestión. Para abordar el tema usaremos dos enfoques:

  • El concepto de calidad denominado, por sus siglas en inglés, E-E-A-T
  • Las acciones de adaptación (tuneo, si se me permite la expresión) que ofrecen las plataformas digitales más importantes, ejemplificadas en el caso de YouTube, pero extrapolables a la mayor parte de las plataformas.

PRIMERA PARTE
La calidad de un fuente bajo la luz de la E-E-A-T


Las siglas E-E-A-T corresponden a Experience, Expertise, Authoritativeness y Trustworthiness.

Las podemos traducir por: experiencia, pericia, autoridad y fiabilidad. El marco E-E-A-T, nos apresuramos a decir, proviene de los trabajos de Google para determinar qué caracteriza a un sitio de calidad. Los técnicos de Google lo utilizan para evaluar la eficacia de las respuestas de su buscador.

Para ello, comprueban si, para una consulta dada, los (por ejemplo) 10 primeros resultados corresponden a páginas o sitios web con un buen cumplimiento del marco E-E-A-T. Si alguno de los resultados no satisface E-E-A-T, revisarán qué parte de su algoritmo debería mejorar para evitar que esa página vuelva a aparecer como parte de una respuesta.

Esta evaluación E-E-A-T la lleva a cabo un equipo de especialistas humanos reclutados de todo el mundo que sistemáticamente hacen evaluaciones a partir de temas y listas de consultas.

La cuestión es que E-E-A-T ha sido adoptado por casi todos los expertos en SEO, GEO, y calidad web en general, así que podemos considerarlo un constructo bien establecido.

Después mencionaremos una propuesta académica más ambiciosa para determinar qué es un sitio de calidad.

Por el momento, nos centraremos en E-E-A-T.

Para ello, presentamos brevemente cada una de estas dimensiones:

  • Experiencia: se refiere al conocimiento directo o «de primera mano» que los autores o el organismo responsable tienen sobre en el tema y los contenidos del sitio. Incluye, cuando corresponde, la idea de «haber experimentado» los temas de los que habla su autor.
  • Pericia: competencias que posee el autor o responsable intelectual en el tema sobre el cual genera y publica contenidos.
  • Autoridad: reconocimiento externo que merece la fuente. Mientras las otras dimensiones son intrínsecas, esta es una propiedad que procede «de fuera», ya que depende del crédito que le otorguen terceros.
  • Fiabilidad: seguridad, exactitud, precisión y honestidad del contenido y/o del sitio web en general.

Vamos a examinar ahora, mediante pares comparados, las cuatro dimensiones para diferenciarlas un poco mejor.

Experiencia vs Pericia

En este pareja, la diferencia principal consiste en que, conocer «de primera mano» o haber vivido una situación, demuestra la experiencia; mientras que disponer de competencias especializadas demuestra la pericia.

Puede ser que ambas cosas vayan unidas o puede ser que estén disociadas. Por ejemplo, un autor puede tener una gran pericia gracias a su formación, pero poca experiencia (aún) en tratar casos concretos. Lo ideal, por supuesto, es que una fuente aporte indicadores de que reune ambas.

Autoridad vs fiablidad

La autoridad se refiere al reconocimiento externo que un autor o un sitio recibe de terceros como fuente de referencia en un ámbito determinado.

De nuevo, aunque ambos conceptos se relacionan, no son equivalentes. La autoridad aporta señales de reconocimiento externo para confiar en una fuente, pero no garantiza la fiabilidad de cada uno de los contenidos.

Por ejemplo, un autor muy reconocido puede publicar por error datos o afirmaciones incorrectas. De este modo, la reputación no exime de examinar las evidencias que aporta una fuente, y esta exigencia es más fuerte conforme el contenido sea más controvertido.

La fiabilidad se refiere al grado en que un contenido merece confianza por su modo de elaboración (metodologías) y presentación, en otras palabras por ser fiable, exacto, seguro y honesto.

Tabla de síntesis

La tabla siguiente compara qué aporta cada una y cómo distinguirlas;

Dimensión

En qué
consiste

Pregunta
de control

Indicadores

Experiencia

Poseer conocimientos «de primera mano»

¿El autor ha tenido experiencia directa sobre lo que publica?

Detalle de la, observaciones, explicación de casos, etc.

Pericia

Competencia para tratar un tema con rigor.

¿El autor posee los conocimientos necesarios para tratar el tema con solvencia?

Autoría bien determinada, trayectoria. Perfil del autor. Características del organismo detrás de un sitio.

Autoridad

Reconocimiento externo de un autor, una organización o un sitio.

¿Es una fuente reconocida en su ámbito?

Referencias por parte de otras fuentes solventes, citaciones recibidas, recomendaciones de especialistas.

Fiabilidad

Grado en que el contenido merece confianza por su exactitud, honestidad, seguridad, consistencia y transparencia.

¿Proporciona razones verificables para confiar en este contenido?

Uso de fuentes, transparencia de procedimientos, reconocimiento de límites.

Puntos de chequeo:

  • Página de créditos del sitio.
  • Página de misión/visión del sitio.
  • Revisión de la calidad aparente del sitio.
  • CV del autor si está disponible en el sitio o mediante una búsqueda en Internet.
  • Presentación de la metodología para elaborar los contenidos.
  • Evaluación de la reputación digital del sitio con software SEO como https://www.seobility.net/. o mediante SciMago Media Rankings en el caso de medios de comunicación.
  • Revisión crítica del informe para detectar su consistencia o, por el contrario, incoherencias, calidad de la redacción, soporte en fuentes, menciones a experiencias directas, etc.

Por último, ¡cómo no! la IA nos puede ayudar. Podemos subir el informe que necesitamos evaluar a una IA como ChatGPT, Claude, Gemini o Perplexity y probar con este sencillo prompt o cualquier variación del mismo:

Evalúa de forma analítico/crítica el informe adjunto y haz un dictamen de su coherencia, calidad y fiabilidad.

En este caso, hay que señalar que las IA suelen ser (al menos en mi experiencia) extremadamente críticas. A menudo no discriminan entre problemas mayores y menores. Tienden a tratarlos todos como problemas mayores. Además, se equivocan en sus juicios, pueden confundir conceptos, etc. Hay que tomar siempre sus informes con precaución y en caso conveniente, repreguntar.

Practicidad

El marco E-E-A-T puede funcionar como un modo de pensar en el momento de exponernos a información en internet. Conocerlo es un bien en sí mismo para la claridad de nuestro pensamiento crítico.

No es necesario que cada vez que veamos un contenido en internet nos pongamos a aplicar toda la lista de chequeo.

Primero, si hemos entendido E-E-A-T, esta evaluación funcionará de manera bastante automática.

Segundo, aplicamos el principio de que a afirmaciones extraordinarias corresponde exigir evidencias extraordinarias.

Si el informe en cuestión confirma datos o afirmaciones previsibles en temas no críticos, no es necesario que lo sometamos a toda la batería de preguntas E-E-A-T.

En cambio, cuando encontremos un informe necesario para una misión crítica, sí que convendrá que dediquemos un tiempo a aplicar las preguntas y los puntos de chequeo.

La bolsa o la vida

Otro criterio de selección es pensar en el concepto, también de Google, de sitios tipo Your Money or Your Life, o YMYL por sus siglas.

Los sitios YMYL son los que pueden afectar a la salud o a temas financieros de los ciudadanos. Ejemplos son sitios sobre vacunación o sitios con consejos financieros. En esta clase de fuentes son en las que siempre hemos de aplicar las preguntas de control de los E-E-A-T.

Fuentes

Cuando encontremos una fuente significativa en formato de canal en alguna plataforma digital (p.e. un canal de YouTube) útil para nuestro trabajo y pensemos consultarla de forma regular, es necesario que apliquemos los puntos de chequeo para establecer la calidad del canal, cosa que necesitamos hacer una sola vez por cada canal.

¿Qué sucede cuando no podamos verificar puntos de chequeo esenciales, por ejemplo, la autoría no esté especificada en el informe o el sitio o canal no tenga página de créditos? Lo lógico es ignorar esa fuente o al menos considerarla no fiable.

Contexto

E-E-A-T es un marco de estimación de la calidad que los evaluadores humanos de Google utilizan para saber si su sistema de recuperación de información presenta solamente sitios de calidad en sus primeros resultados, que son los que consultan los usuarios.

Les interesa saberlo, porque si las respuestas de Google satisfacen a sus usuarios, éstos volverán a usar este buscador y los ingresos por publicidad de Google quedarán mejor garantizados. En argot popular «por el interés, te quiero Andrés», pero la cuestión es que funciona.

Por eso, E-E-A-T tiene sentido que sea adoptado, aunque sea en parte, como un marco eficaz para curadores, periodistas y documentalistas (entre otros) para evaluar la calidad de las fuentes que manejan en el desempeño de sus misiones, tal como hemos intentado argumentar.

SEGUNDA PARTE
Cómo adaptar las plataformas digitales para evitar exposición a la desinformación


Para esta parte, reproducimos íntegramente un trabajo publicado en este mismo sitio (ver fuentes citadas al final).

Usaremos la forma de adaptar YouTube como caso concreto para ilustrar el tipo de adaptaciones que, con algunas diferencias podemos aplicar a la mayoría de plataformas digitales.

El caso de YouTube

YouTube es la plataforma audiovisual con el mejor y el peor contenido audiovisual del mundo. La diferencia consiste en: (1) si permitimos que el algoritmo de YouTube escoja por nosotros, o por el contrario, (2) manipulamos de manera decidida el algoritmo utilizando las señales de usuario a nuestro alcance.

Si no manipulamos el algoritmo de YouTube, lo más raro sería que las recomendaciones vayan a estar alineadas con nuestros intereses. Por alguna (mala) razón, el algoritmo tiende a incluir contenidos con desinformación porque suelen ser muy virales. Además, suelen ser contenidos cínicos y carentes de cualquier valor artístico o creativo.

Últimamente, se suma el efecto IA. El algoritmo parece tener tendencia a recomendar vídeos completamente hechos mediante IA, a veces visualmente brillantes, pero con una notable pobreza de contenido, aparte de ser peligrosos precisamente por estar hechos con IA, que carece del verdadero pensamiento y la conciencia que esperamos del autor humano de un contenido.

Curación de contenidos con YouTube

En cambio, si aprendemos a utilizar y enviar las señales de usuario adecuadas, tendremos recomendaciones basadas, primero en los temas que nos interesan realmente, y segundo solamente de contenidos de alta o incluso de altísima calidad. YouTube tiene canales de una calidad insuperable junto con canales directamente canallas.

Los profesionales de la comunicación y de la curación de contenidos, tienen la obligación de conocer las señales o interacciones con las que podemos afinar el algoritmo de recomendaciones de YouTube, y este conocimiento debe formar parte de sus competencias.

Pero esta responsabilidad también afecta a los ciudadanos quieren evitar activamente la desinformación. Pero a veces parece que algunos ciudadanos prefieren quejarse en lugar de tomarse en serio su propia calidad.

Objetivo de la parametrización

El objetivo es que YouTube nos recomiende: (1) contenidos de alta calidad y solo de alta calidad; (2) contenidos relacionados con los temas que estamos monitorizando como profesionales o como ciudadanos responsables.

YouTube siempre añadirá contenidos que nos van a parecer de oportunidad dudosa, pero al menos, la proporción a favor de contenidos de calidad y relevantes se disparará de forma radical.

Señales para adaptar el algoritmo de YouTube

En lo que sigue vamos a mostrar un total de 18 interacciones que actúan como señales para YouTube de la clase de contenidos que queremos y la clase de contenidos que NO queremos. Estas interacciones se encuentran al menos en tres niveles:

  • Página principal de YouTube: 8 señales
  • Canales: 2 señales
  • Vídeos individuales: 8 señales

En conjunto, sumando las señales de estos niveles, podemos enviar poderosas señales de nuestros intereses a YouTube. Lo vamos a mostrar a continuación.

Nivel de la página principal

Componentes de las señales para manipular el algoritmo de YouTubeVista parcial de la página principal de YouTube con el menú de tres puntos desplegado

Al hacer clic en el menú de tres puntos que aparece al lado de cada vídeo en la página principal podemos activar estas señales o interacciones:

  • Añadir a la cola
  • Guardar para ver más tarde
  • Añadir a lista de reproducción
  • Descargar
  • Compartir
  • No me interesa
  • No recomendarme este canal
  • Denunciar

Atención a la última señal, Denunciar. Es una opción que podemos utilizar cuando vemos contenidos degradantes, p.e, que sean fraudulentos, que inciten al odio o de un tenor semejante. En la siguiente captura vemos una captura de las categorías que podemos seleccionar si decidimos denunciar un contenido de tipo degradante:

Por supuesto denunciar contenidos es una medida extrema. Si queremos que la herramienta sea útil no podemos utilizarla de manera frívola o para expresar nuestro disgusto con ideas que contradicen nuestras creencias. Para este último caso o similares tenemos otras señales como «No me interesa», «No recomendarme este canal», etc.

Nivel del canal

Parte superior del canal DW

En el nivel del canal, tenemos dos señales:

  • Suscripción
  • Alertas

Son dos señales muy potentes. Sobre la primera explicamos más en el apartado sobre cómo usar la página de suscripciones.

La segunda indica la voluntad del usuario de recibir alertas cuando aparece un nuevo video en ese canal. Esto envía una señal muy fuerte de interés. Otra cosa es el funcionamiento real de las Alertas. Muchos usuarios se quejan de que funcionan de modo irregular. Pero lo que nos interesa es enviar la señal de interés al algoritmo.

Nivel del vídeo

Un vídeo del canal ARTE tv

Por su parte, una vez situados en el nivel del vídeo, tenemos estas señales:

  • Icono «Me gusta»
  • Icono «No me gusta»
  • Compartir
  • Descargar
  • Guardar
  • Denunciar
  • Comentar

Por último, la señal más importante: Reproducir el vídeo, lo que alimenta la métrica de sus Visualizaciones y favorecemos así la visibilidad de las producciones de calidad. Cuántas más visualizaciones tenga un vídeo, más probable es que sea recomendado a otros usuarios.

La teoría dice que el número de reproducciones solo se incrementa con visualizaciones de al menos 30 segundos, pero nosotros recomendamos ver cada vídeo que queramos apoyar al menos unos minutos.

Shorts

La sección Shorts de YouTube

Desde hace algún tiempo, YouTube, al igual que otras redes, ha adoptado el uso de los llamados «shorts«, esto es, vídeos breves y en formato vertical para favorecer la visualización en el móvil.

La cuestión es que la sección Shorts en YouTube tiene vida propia y parece que cada vez ocupa más espacio. Aunque los shorts pueden ser de calidad, es posible que no sea nuestro formato preferido. Señalo esto, porque, como muestra la captura, podemos indicar a YouTube que nos muestre menos vídeos en este formato.

Balance

Hemos visto que hay señales de refuerzo positivo. Llamamos así a las señales que indican al algoritmo de YouTube que SÍ nos gusta un contenido y por tanto aceptamos más contenidos similares.

Pero también hay señales de refuerzo negativo, las cuales que indican que NO nos gusta el contenido y en consecuencia preferimos No volver a tener contenidos similares en la página principal de YouTube.

Es gracias al balance entre ambas señales, sobre todo si somos consistentes (cosa que no debería ser difícil) en su utilización que, en cuestión de días o semanas, podremos tener un algoritmo de YouTube alineado con nuestras preferencias.

Si no nos gustan ni la desinformación, ni la pseudo ciencia ni lo que nosotros llamamos contenido canalla, gracias a estas interacciones, vamos a poder decirles adiós. Es lo que se supone que un buen curador de contenidos o un profesional de la comunicación deben procurar, pero también los ciudadanos responsables.

El arma definitiva: usar la página de suscripciones

Página de vídeos de YouTube de canales suscritos

Además de todo lo visto, hay una forma radical de evitar la desinformación o los vídeos de pésima calidad. Consiste en ir creando una colección de suscripciones a canales seleccionados por su interés temático y su calidad.

El modo de suscribirse de forma gratuita a un canal de YouTube ya lo vimos más arriba, pero lo muestra de nuevo la captura siguiente:

La opción de suscribirse a un canal en YouTube

La opción de suscribirse a un canal de YouTube es gratuita. En algunos canales hay la opción de tener contenidos adicionales con una suscripción de pago, pero en principio todos los canales admiten una suscripción gratuita y la mayoría de canales de calidad, producidos por medios de comunicación u otros creadores de contenidos, son enteramente gratuitos.

Entonces, lo único que hay que hacer cuando entramos en YouTube es acceder a la página de suscripciones, como muestra la captura que encabeza este apartado. En esa página, el algoritmo de recomendaciones de YouTube no actúa. Vemos simplemente (o nada menos) los últimos vídeos de los canales a los que, de forma expresa y selectiva, nos hemos suscrito. Vemos en definitiva, lo que nosotros hemos elegido, no lo que ha elegido el algoritmo.

Síntesis

Hemos mostrado como, de una forma muy fácil y ventajosa podemos enviar señales de forma progresiva al algoritmo de YouTube para que deje de mostrarnos vídeos de desinformación, vídeos cínicos o canallas o contenidos de pésima calidad, y en su lugar nos muestre vídeos de calidad y contenidos que se ajusten a nuestros temas de interés y monitorización.

La buena curación de contenidos no solo consiste en buscar y sintetizar, también se nutre de nuestra capacidad para afinar, modificar y adaptar los algoritmos según nuestros legítimos intereses, el primero de ellos es el derecho a no recibir basura por recomendación de un algoritmo excesivamente dependiente de los vídeos virales. Y para esto, bastan gestos sencillos y útiles a la vez como los que hemos mostrado.

Finalmente, tenemos la opción de crear una colección de canales de calidad que se ajusten a nuestros intereses. Cuando entramos a YouTube, nos podemos limitar a examinar las novedades de esta página y así evitamos lo peor de las recomendaciones del algoritmo.

Lo más importante es que este mismo tipo de adaptaciones o muy similares los podemos aplicar a otras plataformas digitales, ya sea TikTok, Facebook, LinkedIN u otras.

Si los profesionales de la comunicación están obligados a desarrollar competencias en esta clase de manejos de las redes, los ciudadanos en general también tienen la responsabilidad de seleccionar a qué informaciones se exponen.

El ideal de ciudadanos informados que presionan a sus gobiernos a favor de buenas políticas, se rompe si los ciudadanos descuidan sus compromisos de buen uso de las redes sociales. Todos nos quejamos de la desinformación y con razón, pero está en nuestras manos evitarla si nos tomamos la pequeña molestia de conocer cómo funcionan las redes que usamos.


Uso de la IA en este trabajo

Ni una línea de esta entrada ha sido redactada por una IA.

En cambio, he usado Perplexity para documentarme y refrescar mis conocimientos previos sobre E-E-A-T. Conocimientos que proceden de mi experiencia y autoridad (tal cual) por mis trabajos anteriores sobre SEO y GEO que se pueden consultar en este mismo sitio.

De este modo, he aplicado mi propia recomendación del uso sanitario de la IA identificado con la expresión muro de la escritura.

El lector interesado puede consultar el prompt y la respuesta completa de Perplexity en este enlace:


TERCERA PARTE
Una aproximación académica integral al concepto de calidad web


Para esta tercera parte, reutilizamos la reseña de una obra sobre calidad web publicada en abierto y en la que tuve la oportunidad de participar (ver referencia al final).

—

Los sitios web no solo constituyen el espacio de comunicación más utilizado del mundo y con una cantidad de personas usuarias superior a la mitad de la población del planeta, sino que ahora también son la fuente de información —la mayoría de las veces no citada— para la IA. Son los «impulsos eléctricos» de esas «neuronas» artificiales.

Por tanto, los sitios web suman un nuevo papel, crucial en tiempos de desinformación, a su lista de funciones. Porque es indudable que su uso ha alcanzado, en mayor o menor medida, casi todas las actividades de la vida cotidiana, como la educación, el trabajo y el entretenimiento. Basta con pensar en la pandemia y el rol que los sitios web adquirieron para poder sobrellevar el confinamiento con algo de normalidad para ejemplificar la relevancia que estos tienen a la hora de brindar tanto información actualizada como acceso a trámites y servicios indispensables.

De ahí la importancia de que los sitios web cumplan con principios básicos de calidad en aspectos tan diversos como su contenido, su organización, el diseño visual de su interfaz y su facilidad de uso, entre otros. Esta necesidad se ha mantenido, independientemente de los continuos adelantos tecnológicos experimentados, como la web social o la web móvil, y el mayor grado de alfabetización digital de los usuarios.

Ante un escenario tan vasto y competitivo, los responsables de los sitios web precisan de orientaciones que les ayuden a optimizarlos. En especial, los sitios de gran escala o intensivos en contenidos, que requieren de herramientas y guías específicas para la evaluación de su calidad. Frente a esta demanda, tanto desde la academia como desde el ámbito profesional, han surgido numerosas propuestas expresadas en artículos de revistas, libros, estándares y directrices sobre evaluación de la calidad en sitios web.

Sin embargo, estos no han sido objeto de estudio, como sí lo han sido durante años, y muy profusamente, las investigaciones sobre la calidad de los periódicos, la radio o la televisión, por ejemplo. Hay, entonces, una importante oportunidad de llenar ese vacío con una aportación teórica y caracterizar la calidad web como campo de estudio e intentar bordear sus alcances y límites.

De igual modo, el análisis de los instrumentos de evaluación de calidad web que se han planteado hasta el momento permite identificar sus fortalezas y debilidades metodológicas. Todo lo anterior con el objetivo de optimizarlos y hacer más efectiva y completa su aplicación, no solo en el ámbito académico, sino también entre los profesionales del diseño y desarrollo de sitios web, vinculando directamente los resultados de esta investigación con la sociedad.

(…)

Capítulos

  • PRESENTACIÓN: LA WEB EN TIEMPOS DE LA IA
    Alejandro Morales‑Vargas, Rafael Pedraza‑Jiménez, Javier Guallar y Lluís Codina
  • INTRODUCCIÓN A LA CALIDAD WEB
    Alejandro Morales‑Vargas
  • CAPÍTULO I. Enfoques y dimensiones de la calidad web
    Alejandro Morales‑Vargas, Rafael Pedraza‑Jiménez y Lluís Codina
  • CAPÍTULO II. Sistemas para la ideación y el análisis de sitios web
    Carles Sanabre Vives
  • CAPÍTULO III. Evaluación de la arquitectura de la información: organización, etiquetado y navegación
    Alejandro Morales‑Vargas
  • CAPÍTULO IV. Curación de contenidos digitales en la web. Método CAS: manual de uso
    Javier Guallar, Jesús Cascón‑Katchadourian, Anna Ventura‑Cisquella y Carlos Lopezosa
  • CAPÍTULO V. Protocolo de análisis del SEO en medios digitales
    Carlos Lopezosa, Lluís Codina, Mari Vállez y Javier Guallar
  • CAPÍTULO VI. Instrumento de evaluación de agregadores de noticias
    Mingzhu Li, Rafael Pedraza‑Jiménez y Alejandro Morales‑Vargas
  • CAPÍTULO VII. Evaluación del contenido de sitios web de pymes
    Sonia Vicente
  • GLOSARIO

Clic para descargar pdf

Conclusiones

Hemos recuperado el importante marco E-E-A-T para aplicarlo a la curación de contenidos, para lo cual hemos analizado cada una de sus dimensiones y hemos clarificado su alcance. Nuestra tesis es que se trata de un marco que, aunque procede del SEO/GEO se puede utilizar en curación de contenidos, incluso en sesiones de formación.

También hemos mostrado, vía YouTube, las diferentes opciones y señales que un usuario responsable puede utilizar para configurar plataformas digitales y evitar exponerse a la desinformación.

Por último, hemos aprovechado la oportunidad para recordar los resultados de una ambiciosa investigación sobre calidad web en la que tuve la oportunidad y el honor de participar, gracias a mi codirección de la tesis doctoral del Dr. Alejandro Morales Vargas y después en la coautoría del libro en open access que he referenciado.

Para saber más

Referencia citada y reseñada

  • Morales Vargas, Alejandro; Pedraza-Jiménez, Rafael; Guallar, Javier; Codina, Lluís (2025). Calidad web. Factores e instrumentos de evaluación. Editorial UOC. ISBN: 9788411661959 |SBN: 9788411661973 | ISBN: 9788411662079 | [open access https://hdl.handle.net/10609/153780]

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