IA y escritura en la academia: deja que la IA escriba por ti si quieres arruinar tus capacidades cognitivas
21 agosto,
2026 por Lluís Codina
El
muro de la escritura
Si
quieres arruinar tu formación académica deja que la IA escriba por ti. Hemos de dejar de darle vueltas
al uso de la IA en la academia y decir las cosas de modo tan directo como sea
posible.
Trabajo
en progreso
Si
queremos evitar que IA nos vuelva idiotas, hemos de establecer un
principio, o dictum, con toda claridad:
- La IA no debe utilizarse para
escribir, ni totalmente ni en parte, ninguna sección de un trabajo
académico evaluativo.
Cualquier
normativa o guía que dé a entender que es admisible que un trabajo
académico evaluativo puede ser redactado, aunque sea en
parte, por una IA, está situando el uso de la IA en un terreno
problemático.
En lo que
sigue vamos a intentar fundar este dictum del muro de
la escritura.
Escritura
por IA y trabajos evaluativos
Primero,
unas notas terminológicas:
- Denominamos escritura
por IA la incorporación directa a un trabajo
académico de texto producido por un sistema de inteligencia artificial
generativa. En términos operativos, designa la práctica de generar una
salida mediante IA y trasladarla al manuscrito directamente mediante
“copiar y pegar”.
- Denominamos trabajo
académico evaluativo a un trabajo que recibe una calificación por
parte de unos evaluadores y, como consecuencia, proporciona alguna clase
de título, crédito o reconocimiento académico/legal
a su autor. Ejemplo paradigmático son las tesis doctorales,
pero también las tesis de máster o cualesquiera otros
trabajos y asignaciones académicas que, como ya hemos dicho, otorgan algún
reconocimiento, privilegio o créditos a su autor. ¿Los artículos
científicos son trabajos evaluativos? Nosotros creemos que, al
menos en parte, sí.
Problemas
con la escritura por IA
Mientras
el uso de la IA para ayudar a los académicos a explorar un campo de
conocimiento es altamente positivo, usar la escritura por IA genera
una auténtica galería de problemas:
- Equivale a plagio si
no se declara de forma adecuada.
- Amenaza la cadena de
atribuciones si se usa una IA que no cita fuentes.
- Genera falsas citas,
que luego se pueden propagar sin control por otros autores, si no se
comprueban las referencias.
- Incorpora errores conceptuales
o factuales si no se verifican los contenidos que, como en el caso de las
referencias inventadas, se pueden propagar por otros autores.
La lista
anterior de problemas no está cerrada. Hay casi tantos como facetas de
la cuestión examinemos. Por ejemplo, no hemos mencionado los relacionados con
la pérdida de la creatividad y de la diversidad,
si se generaliza el la escritura por IA en trabajos académicos.
Ocultación
de las verdaderas competencias del autor
En el
contexto académico, además, se produce este otro problema:
- Usar la IA en trabajos evaluativos puede
ocultar las verdaderas competencias del autor que se está
evaluando.
Hasta
ahora, la calidad de un trabajo académico se podía relacionar con
las competencias adquiridas por su autor. Un trabajo
brillantemente escrito, en concreto, solo podía deberse a un autor con
brillantes competencias en la escritura. Con la IA esta relación se ha
roto.
Esto
genera una ocultación a la sociedad (no solo de los
evaluadores) respecto a las verdaderas competencias de los autores.
En
trabajos académicos, la calidad de la escritura es una de las
habilidades que se evalúan. Cuando un tribunal decide la calificación de
una tesis de doctorado o de una tesis de máster tiene en
cuenta la calidad de la escritura, pero esto solo puede ser así, si se supone
que el autor es el único responsable de la escritura.
Degradación
cognitiva
Con todo,
y con mucha diferencia el problema principal es el siguiente:
- Las capacidades
cognitivas de los autores se degradan en
proporción directa a la delegación cognitiva que efectúan
en la IA.
- Delegar la escritura es delegar una de las
principales capacidades cognitivas de los seres humanos,
mientras resulta que se trata de una competencia imprescindible en
los investigadores.
Tesis
doctorales y contrato social
El caso de
las tesis doctorales es especialmente importante. Una tesis
doctoral no es solamente un trabajo de investigación. Es un proceso
para formar a nuevos investigadores.
Hay
un contrato de las universidades con la sociedad que
dice así: «cuando damos a alguien el título de doctor, es porque ese alguien ha
completado con éxito su formación como persona capaz de liderar
investigaciones».
Forma
parte de este proceso de formación aumentar sus capacidades como escritor
precisamente porque entre otras cosas, se supone que ha tenido que ser capaz
de presentar, razonar, demostrar y explicar todos
los aspectos de su investigación.
En la
medida que el autor ha delegado estas importantes funciones en
la IA, su proceso de formación, al menos en parte, ha fallado.
Como
mínimo, la capacidad para expresar ideas y conceptos complejos
mediante la escritura, no estará demostrada.
Si no se
establece un muro entre el uso de la IA y la escritura,
el desarrollo de tesis doctorales dejará de garantizar que el nuevo doctor sea
un buen investigador. Y el contrato de las universidades con
la sociedad estará roto. Esta idea se puede extrapolar a cualquier trabajo
académico evaluativo.
La actitud
En
el muro de la escritura, la IA se puede utilizar para una
diversidad de propósitos que, en realidad tienen el único límite en la
creatividad del investigador.
Los
interesados pueden ver una categorización de los diversos usos
de la IA en tesis doctorales en esta taxonomía de usos básicos de la IA.
Pero hay
un uso excluído: la escritura por IA. El muro de la escritura es la
frontera que separa dos usos posibles de la IA: la formación del
autor frente al acto de redactar. Por tanto, no se trata de «cuánta
IA» se ha utilizado, sino «en qué lado» (formación/redacción) se sitúa este
uso.
La
solución: el proceso de transformación
La idea es
aplicar el mismo proceso de transformación ante un contenido
generado por la IA que ante cualquier contenido generado por
terceros.
Al menos a
nivel teórico nunca hemos tenido dudas de qué debe hacer un doctorando o un
investigador en general cuando accede a un contenido valioso de terceros (un
libro, un artículo científico, un informe, etc.). Si esquematizamos las
acciones, se pueden expresar así:
- Exploración más o menos sistemático
del contenido.
- Extracción en su caso de ideas
relevantes.
- Evaluación de estas ideas, y como
consecuencia algunas se desestimarán y otras se retendrán.
- Citación literal (debidamente
marcada) o parafraseada de las ideas retenidas, siempre con atribución.
¿Qué es lo
que falta en esta lista? Falta (y así debe ser) una acción que
diga: «copiar y pegar, como si fuera mío, el texto de terceros en mi trabajo».
¿Por qué, en cambio, parece que aceptamos que esa operación de «copiar y pegar»
se puede hacer si el contenido lo ha generado una IA?
En
realidad, sobran los motivos para aplicar el proceso de transformación a los
contenidos generados por una IA si los queremos utilizar en un trabajo
académico. Hay un marco de transformación específico para quién desee
consultarlo, denominado Veritas, y se puede encontrar
explicado aquí.
Ilustración
del muro con un ejemplo
Vamos a
ilustrar el muro de la escritura con un ejemplo. Supongamos
una revisión de la literatura que se desea llevar a cabo para
garantizar al máximo el desarrollo del marco conceptual o metodológico (o
ambos) en una tesis doctoral o, incluso con el fin de llevar a cabo una
una revisión sistemática con valor por sí misma.
Actualmente,
gracias a la IA podemos agilizar mucho este proceso. Podemos usar sistemas
como Consensus, Elicit o Undermind para
llevar a cabo una exploración realmente muy efectiva del área
de conocimiento donde se situará nuestra investigación.
Con los
sistemas de IA podemos obtener un mapa detallado,
crítico e incisivo, de nuestra área de trabajo, identificando las teorías y
conceptos principales, así como detectar huecos y oportunidades de
investigación, nos ayuda a identificar los autores y las fuentes principales,
etc.
Ahora
bien, una vez conseguido esto y armados con una comprensión
significativa de nuestra área gracias a la IA, podemos diseñar de
forma muy eficaz el protocolo de una verdadera revisión de la literatura hecha
por nuestro propio esfuerzo intelectual, leyendo y analizando las
investigaciones que forman parte de la evidencia y redactando nosotros
mismos la síntesis de la evidencia.
Así es
como hemos separado la formación, apoyados de la IA, de la redacción,
exclusivamente a nuestro cargo.
El lector
interesado, puede ampliar estas ideas aquí:
El caso de
los artículos científicos
En las
normativas y guías sobre el uso de la IA en artículos científicos,
suele admitirse que partes de un artículo puedan ser redactadas por una
IA. Lo que se exige a cambio es transparencia sobre este
hecho.
Mi opinión
personal es que las normativas de uso de la IA en artículos
científicos deberían ser muy restrictivas. La razón es
que, al menos en parte, un artículo científico es una clase de trabajo
evaluativo. La publicación de artículos científicos pasa por un proceso de
evaluación, y los autores reciben reconocimiento, créditos, mejoras de
contrato, etc. con la publicación de artículos.
Por eso
pensamos, que las normativas de uso de IA en las revistas no deberían permitir
nunca la escritura por IA aunque se declare. En su lugar, deberían exigir revisión y edición,
y no permitir su uso en secciones sensibles, como discusión y conclusiones.
De todas
manera esto no cambia el punto esencial: delegar en la IA funciones cognitivas
elevadas degrada nuestras capacidades. Es como si un atleta en
lugar de entrenar se dedica a programar a un robot para que entrene por él.
¿Deben las
normativas académicas prohibir expresamente la escritura por IA?
Mientras
la recomendación de no utilizar la escritura por IA para
evitar la degradación cognitiva es clara, su traslado en forma
de prohibición normativa es otra cuestión.
Hay
normativas que incluyen el caso de secciones de un trabajo totalmente o
parcialmente escritas por la IA como algo que debe ser
declarado. Pero si algo así debe ser declarado, también se entiende que esta
práctica está aceptada (si se declara).
Por eso
decimos que la prohibición normativa no siempre queda clara. En todo caso,
parece que la necesidad de tal prohibición está relacionada con las competencias que
se deben evaluar. Para poner un ejemplo fácil: si corresponde
evaluar el dominio de un idioma, la traducción que sirva de prueba se deberá
hacer sin usar la IA.
Si en un
trabajo evaluativo, como en las tesis doctorales, una de las capacidades que se
van a juzgar es la competencia del doctorando para expresar
ideas complejas mediante la escritura, la escritura por IA debería
estar prohibida.
No se
trata solo de proteger al doctorando de una degradación
cognitiva, es que debe adquirir ciertas competencias para
merecer su título de doctor y para poder acreditar estas
competencias la escritura por IA debe quedar excluída.
A partir
de aquí, la respuesta a la pregunta de este apartado dependerá de qué
habilidades y competencias se deben evaluar. Si en algún trabajo, la
escritura no desempeña ningún papel, su prohibición puede carecer
de sentido. Pero solo en este caso.
En
general, se trata de determinar hasta qué punto conocer las verdaderas
capacidades del autor es un elemento central. Si lo es, el dictum del
muro tendrá sentido, en otro caso tal vez no.
Entornos
no académicos o no evaluativos
Aún
podemos considerar otros casos ¿Qué sucede si usamos la IA en entornos no académicos
o no evaluativos? Soy agnóstico en tales
casos. Ignoro sinceramente si, fuera del ámbito académico (mi especialidad) se
debe imponer (o no) el muro de la escritura.
Supongo
que es una cuestión que depende de si esa escritura (1) va a ser pública, (2)
de la misión que esa escritura deba cumplir y (3) de si es
importante que el público o el destinatario necesite conocer las competencias reales
del autor.
Periodismo
Hay una
zona claramente parecida al entorno académico el menos en algunas cosas: en
el periodismo (que se supone que es otra de mis
especialidades) puede tener sentido alguna versión del muro
de la escritura tanto por su misión crítica como
por respeto a las audiencias.
Entiendo
que los lectores de un medio de comunicación quieren saber que, en general,
aquello que leen, lo ha redactado un periodista y no una IA.
Por supuesto, hay excepciones, p.e. las noticias que son una compilación de
datos (como resultados deportivos o electorales). El lector interesado puede
encontrar un trabajo divulgativo al respecto de Alexis Apablaza y Jaime
Andrés Wilches en Laboratorio de Periodismo. O este otro sobre cómo declaran el uso
de la IA los medios de comunicación.
Como sea,
en este apartado, solo pretendo establecer de forma somera la idea de que el
muro de la escritura puede tener (o no) aplicación en otros ámbitos y que, en
el caso del periodismo, seguramente lo tiene, al menos en alguna variación.
Mejora de
la escritura
Hay una
zona interesante: el uso de la IA no para escribir, sino para mejorar
nuestra escritura. ¿Es legítimo? Puede serlo.
Las
condiciones para un uso legítimo y no
erosionador de nuestras capacidades cognitivas serían las siguientes:
- La primera versión del
texto debe ser humana, nunca de la IA.
- El texto que se somete a
examen de la IA para su mejora debe ser completo. No se pueden
utilizar textos fragmentarios para que la IA los complete.
- La IA debe limitarse a mejorar la
escritura proporcionada por el humano, no puede añadir contenido nuevo.
- Si el uso de la IA para
mejorar la escritura se ha usado en un trabajo de modo generalizado debe declararse.
El esquema
de este uso admitido sería este:
|
redacción
propia > revisión
IA > edición final propia |
En todo
caso, el autor debe atenerse siempre a la normativa concreta que le afecte
según cada caso: normativa de la universidad si es una tesis
doctoral o un trabajo académico, normativa de la revista si es
un artículo científico, etc.
La idea
esencial
A despecho
de que tenga sentido normativo (o no) prohibir la escritura por IA la idea
esencial es la misma: si no queremos ver degradadas determinadas competencias
cognitivas (la escritura), no usemos la IA para ellas.
Los seres
humanos no podemos explorar millones de documentos en minutos, una IA sí. Este
uso de la IA es lógico y deseable. Es el uso que hacemos
cuando utilizamos una IA para explorar un área de conocimiento a fin de
familiarizarnos con ese campo y formarnos como futuros expertos en el mismo.
Pero los
seres humanos, ¡oh sorpresa!, podemos escribir. No es como usar un
avión para volar porque no tenemos alas. De hecho las IA han
adquirido sus capacidades gracias a milenios de escritura producida por
humanos. Sin esa herencia gigantesca, generada por humanos, las IA
generativas no existirían.
De modo
que la escritura por IA no es una extensión de las capacidades
humanas sino una amputación voluntaria de las capacidades
humanas.
Verificación
El
incisivo lector debe estar pensando en qué medida, si se acepta la idea del
muro de la escritura, tal cosa puede verificarse.
Es
ciertamente, todo un tema en sí mismo. Lo que puedo decir es que, en este punto
me interesan los aspectos normativos.
En cambio,
la detección del cumplimiento de esa supuesta normativa me
interesan mucho menos. Para que me entiendan, imaginémonos que estamos hablando
de la necesidad de los impuestos, se puede discutir y avanzar mucho sobre ellos
sin entrar en cómo se detecta a los defraudadores de hacienda.
Sin duda,
hay toda una serie de otros temas abiertos de los que por ahora no tengo
respuestas claras. Por eso he declarado este como un trabajo en progreso.
Espero irlo completando en las próximas semanas.
¿Cómo he
usado la IA para esta entrada?
No he
usado la IA para escribir ni una sola línea de esta entrada.
Tampoco para mejorar la escritura (y seguramente, le
convendría). Tal vez lo haga en una próxima edición (ver más adelante).
En cambio,
hace años que utilizo la IA, en particular, Consensus, Perplexity, ChatGPT y Claude,
para explorar y formarme continuamente en los aspectos éticos de la IA.
El
resultado de estos años de formación interactiva con la IA (entre otras
fuentes, porque también utilizo informes, artículos, vídeo de YouTube, etc.) se
ha manifestado en mis sesiones de formación sobre el uso de la IA en tesis
doctorales (la mayoría publicadas), así como en presentaciones y artículos
publicados sobre el tema. El lector interesado puede encontrar toda mi
producción al respecto en el repositorio de la UPF y en este mismo sitio.
El
experimento
Una de las
cosas que tengo previstas es someter esta entrada al análisis de al menos una
IA, pedirle un dictamen y presentarlo aquí.
Si acepto algún aspecto de su dictamen y lo incorporo para mejorar esta entrada, lo haré mediante transformación tipo Veritas, lo declararé expresamente y pondré el enlace a la salida generada por la IA para que el lector interesado pueda ver las respuestas de la IA y cómo he llevado a cabo la transformación (si fuera el caso).
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